Ciao,
aunque parece que ya todo marcha bien, la semana no es que haya empezado muy derecha en cuanto a problemas técnicos se refiere…
Esta mañana me he despertado y se había ido la luz de la casa. En lo que me ha costado reaccionar una de mis compañeras de piso ha salido de casa para ir a trabajar.
Así que he bajado yo al patio donde están los contadores, he visto uno con el diferencial abajo y lo he activado de nuevo. Por cierto, el contador decía algo de “riesgo de nosequé por consumo de un 40% mas de la potencia máxima”, lo que no tenía ningún sentido.
Un minuto más tarde ha saltado de nuevo la luz, así que resignada decido darme una ducha, pero una vez allí no salía agua caliente. Salgo envuelta en una toalla a pelearme con el calentador y lo único que hago es apagarlo y no conseguir encenderlo.
Mi otra compañera ha aprovechado a irse de casa sin decir nada mientras me cambiaba de ropa (y ni idea de dónde se iba a eso de las ocho y cuarto de la mañana…). Así que me han dejado sola con todo el marrón. Al final he hecho venir al propietario y a los del local de abajo y la luz ha vuelto.
He llegado a la universidad con tres horas de clase perdidas. Encima por la tarde me llama mi compañera la que me había dejado colgada diciendo que llame al propietario que de nuevo no hay luz…
El propietario que es un santo ha vuelto a venir con un técnico esta vez para arreglar el problema. Así que esperemos no tener más problemas técnicos, de caldera, etc etc.
No se puede tener todo.
El año pasado vivía en un apartamento gestionado de la universidad, me descontaban todos los gastos antes de ingresarme la beca y no me tenía que preocupar de nada. Ante cualquier problema, sólo tenía que avisar a la universidad. Además estaba en un edificio muy nuevo y moderno (de unos dos o tres años) de muchos vecinos, muchos de ellos estudiantes.
En contra, mi habitación estaba unida a la cocina compartida por las tres de casa y el resto del apartamento no era más grande que mi cuarto el de ahora. “Viviendo en la cocina” es difícil dormir a deshora o simplemente descansar durante el día, así que muchas veces iba cayéndome por los rincones de puro cansancio y sueño.
Este año en cambio mi habitación es más grande que un “minipiso” entero, y bien separada del resto de la casa. En contraposición me como marrones día si día no, soy la única que da la cara delante del propietario, que se encarga de que todo funcione y esté en orden, que persigue al resto cuando toca juntar dinero para pagar el mes (como si no supieran que estamos a día uno!!) o que tiene que ir dando explicaciones a mis compis que si estos euros van para el agua, estos para internet, etc…
Que ganas tengo de tener mi propia casita y tener mi espacio y que todo me funcione!!