Todo sigue bien pero empiezan exámenes

Hola a todos!

Disculpas por mi mala frecuencia escribiendo, la verdad es que paso muchas horas en Internet, soy casi una adicta (he dicho “casi”) y sigo de cerca unos cuantos blogs, pero a la hora de escribir a mí me da bastante pereza.

Por aquí todo marcha bien, la verdad es que no me puedo quejar de la vida de Como y estoy más que adaptada.

Ya he terminado las clases del primer semestre, lo que quiere decir que los exámenes están a la vuelta de la esquina y que mi tiempo ya no es libre como estos meses atrás. También quiere decir que me queda ya poco tiempo de este periodo de estudiante en Italia, pero esto mejor no pensarlo ahora…

A nivel académico, este semestre ha sido el peor de todos y con una holgada ventaja. Aunque el año pasado no tuviera elección con las asignaturas, acabé todas muy contenta y aprendí mucho.

Este año en cambio, cuando se supone que podíamos elegir, me he visto obligada a “elegir” una asignatura en Italiano que cursan los que están en el segundo año de universidad. Se llama Sistemi Organizzativi” y, aunque los profesores se han esforzado mucho por integrar a los de “habla no Italiana” ha resultado una asignatura aburrida, con muchísimo para estudiar, complicada de aprobar y encima hay que estudiar de memoria (y yo ya no estoy para aprenderme las cosas de memoria).

Las otras dos asignaturas “Organization and Human Resources Management” y “Organizational Behavior” se han solapado un poco en contenidos, lo que les ha quitado parte del interés. Aun así, “Org. Behavior” ha estado bastante decente, pero es una asignatura pequeña, de la mitad de créditos que las demás. No hay examen, o mejor dicho, hay un “take home exam” y es la primera vez que no voy a tener que hacer un examen de los típicos para decidir una nota así que me he esforzado mucho en el “paper” o trabajo que hice.

Por último, en la asignatura de Recursos Humanos la organización ha brillado por su ausencia, las clases han sido tediosas (de las que te cuentan un royo indigerible y ya está); todo un desastre incluido el examen parcial que fue vergonzoso.

Una pena, vaya manera de cargarse una asignatura, con lo interesante que me resultaba el tema.

Si ya de por sí este panorama es bastante desmotivador, ha estado agravado por la mala administración de la universidad, con sus errores (rechazaron mi plan de estudios porque se equivocaron de click, por ejemplo), su falta de comunicación y desorden general.

Así pues, llegaba tarde a muchas clases y de algunas me iba antes de terminar (lo que no había hecho hasta ahora), llegando incluso a pensar que menos mal que me regalan la educación y estoy becada, que si no…

A nivel académico así ha ido, pero también hay otras cosas de las cuales estoy muy agradecida a la universidad, no es todo malo.

Y ahora voy a ver si consigo estudiar un poco más…

Besos


Los renglones torcidos de Dios

“Los renglones torcidos de Dios” de Torcuato Luca de Tena es el último libro que he terminado de leer. Y digo terminado porque fué el libro que dejé a medias cuando me vine a Italia y decidí pasar a leer novelas en Inglés para ver si así me ayudaba a mejorarlo.

Hace un tiempo me lo traje para Italia y el otro día lo retomé, y me ha tenido enganchada hasta el final.

Éste es un libro que recomendaría a todo el mundo, por varias razones: es interesante, tierno, emocionante, ambiguo y hace reflexionar a quien lo lee.

La historia se desarrolla completamente en un gran manicomio donde conviven una retahíla de locos con todas las patologías posibles. En esta casa de locos es ingresada Alice Gould, la protagonista. Su personaje es fantástico, muy ingenioso e inteligente; está muy bien definido y sostiene el interés de la novela en todo momento puesto que nunca se sabe por dónde va a salir.

Sobre su ingreso, dos versiones paralelas se mantienen. Ella dice que está ahí para investigar un crimen cometido por un interno, mientras que la “excusa” de su internamiento es que sufre una grave paranoia y ha intentado envenenar repetidas veces a su marido. ¿Está Alice realmente enferma? ¿es tan inteligente que es capaz de engañar a todos en el centro? ¿quienes son los locos y quiénes los sanos?

Aparte de la trama misteriosa, el libro describe con detalle y términos científicos el mundo de los locos, metaforizados como “Los renglones torcidos de Dios” o bien “Faltas de ortografía”. Esto es así gracias a que el autor leyó muchos libros y llegó al extremo de ingresar en un hospital psiquiátrico bajo un nombre falso y fingiendo ser un enfermo para poder convivir con los verdaderos. Esta experiencia unida a una una gran calidad literaria hacen una que “Los Renglones” sea un libro muy recomendable.



“Dios escribe derecho con renglones torcidos”


Fin de año en Como

Este año ha terminado de forma diferente, más original, lejos de casa pero en muy buena compañía eso sí. Por primera vez he hecho de anfitriona y me ha tocado pensar el menú de noche vieja, hacer la compra, cocinar y prepararlo todo. Hacer estas cosillas cuando la ocasión lo requiere es un placer.

Es un secreto a voces mi poca afición por la cocina… y es que me da mucha pereza sobretodo cuando el único comensal soy yo misma. Pero estos días, y también últimamente, me pongo manos a la masa y la verdad es que con buen resultado (para lo que yo soy, claro está).

El menú del 31 consistió en unos entrantes de salmón ahumado seguido, como es tradición aquí, de unas lentejas caseras (puestas a remojo el día anterior y todo) y un lenguado al horno con verduritas. Y el menú de año nuevo incluía unas espinacas naturales con besamel y piñones y pasta con carne gratinada al horno. Ya habrá tiempo de ensaladas cuando vaya a tope de exámenes.

Se echaron en falta las campanadas de medianoche.
Es increíble, desde mi nueva casa se oyen diariamente campanadas a cada media hora con retintines entre medias y conciertos varios cada uno de los días del año. A las siete de la mañana suenan las de las siete que van seguidas de otras ochenta (no es broma, son ochenta campanazos) para asegurarse de que todo Como se ha enterado de que es hora de levantarse…

Y después de todo esto, no suenan campanas en la noche de fin de año! Pero me comí doce uvas al ritmo de petardos.

A las once y media salimos de casa y fuimos al lago de Como. Todo el centro estaba abarrotado de gente tirando petardos, bengalas y todo tipo de pequeños artefactos explosivos. Y ya en los alrededores del lago miles de personas con botellas de champán en la mano esperando al 2007 para abrirlas.

En Como, el mayor espectáculo (además de música en la plaza, pista de patinaje sobre hielo, etc) son los fuegos artificiales de media noche. Fueron muy bonitos, con el añadido de que los echaban desde el lago, y no todos iban al cielo, sino que algunos se quedaban dando luz en la superficie del agua, y otros tenían doble recorrido, los tiraban primero al agua y del agua saltaban las chispas de colores hacia arriba.



Extraña pero afortunadamente, no hacía casi frío así que en la calle se estaba genial y nos quedamos por ahí en una de las dos fiestas con disco móvil que había en un par de plazas de Como.

Sólo me queda decir… FELIZ 2007!!