Hola a tod@s!!

Tras estar convaleciente y sin poder hacer nada en toda la semana, ayer viernes finalmente me sentí un poco mejor. Estos días atrás han sido de reposo y nada más, aunque he contado con buenos cuidadores y un surtido de medicinas traídas de China y de Turquía. Así que para celebrar que vuelvo a ser una persona de este mundo, Melinda y yo, junto con más amigos, decidimos ayer ir a la Scarlett que es posiblemente (y hasta que alguien me demuestre lo contrario) la única disco de Como. Seguro que habré comentado en alguna ocasión que Como no es la alegría nocturna que se diga…

Así que llegamos tarde como acostumbramos, y tocó pagar toda la entrada…
pero luego al menos me tomé una copa gratis porque al pedirle a un camarero majísimo dije:
Allora… fino a quando è la happy hour? Fino alle 12, ohhhh :( …E adesso?
ooookkk :) y a las doce y cuarto me hice con dos copas.

Aviso: a partir de aquí el post va dirigido principalmente a las féminas.

Hace ya un tiempecillo que no voy a una discoteca en España, pero no creo que haya cambiado mucho el tema. En Italia no tiene nada que ver, los chicos balilan, no es que se muevan un poco por disimular, no. Ayer, las plataformas de la discoteca estaban llenas de chicos, bailando superbien, seduciéndo, hasta tocándose en plan sexi mientras bailan. Los italianos se mueven muy bien, yo diría que bailan más y mejor que las italianas, pero quizás es simplemente que no me lo esperaba.

Siguiente diferencia, el pelo. Nunca había visto tantos peinados distintos en chico, en general los italianos se cuidan mucho muchísimo y sólo el cómo se peinan lo demuestra, mas largo o más corto cada uno busca su estilo.

Siguiente, la ropa. Esos jeans Dolce & Gabbana, ese underwear Hugo Boss, the italian fashion está presente en las discotecas. Aquí también cada italiano se reinventa un poco a sí mismo, los hay elegantes con americana, los hay sexies con camisa ajustada y abierta hasta el ombligo, los hay con un jersey cashemir rosa, deportivos…

Y por último quería comentar acerca del “mito” de que son algo pegajosos y pesados con las tías. Yo pensaba eso antes de venir, pero al venir aquí he visto que no es así, en el ambiente del día a día son un encanto, nada pesados. Pero en Scarlett a partir de las dos de la mañana parece que los cambian, y dejan de ser modositos, no se cortan un pelo y llega a ser “peligroso” estár en el medio de la pista de baile, o cruzarla para ir al baño por ejemplo.

Pero bueno, para qué mentir, vale la pena pagar la entrada para ver lo guapos que se ponen estos chicos…

Besicos