Por fin acabé exámenes. Bueno, en realidad hace ya tiempo que los terminé pero estaba pendiente de las notas, porque en este primer semestre hay dos convocatorias, y si no va bien en la primera se va a la segunda, bien sea para subir nota o para aprobar. Así que hay que esperar impaciente a los resultados para ver si toca seguir estudiando o no.
En mi caso, nunca he sido partidaria de volver a hacer un examen para subir nota, creo que echo el resto en el primero y no soy capaz de hacer dos veces el esfuerzo si no es estrictamente necesario. Pero aquí el ambiente es distinto, mis compañeros le dan excesiva importancia a las notas, algunos intentan mejorar lo inmejorable.
Cuando empecé esta nueva etapa universitaria estaba totalmente asustada, volver a estudiar, hacer exámenes… pero sobre todo al principio me veía incapaz de hacerlo todo en un idioma que no era el mío. Cinco meses más tarde las cosas ya han cambiado, no tengo ningún problema en hacer el examen escrito en inglés, aunque hablar en clase y pensar en exámenes orales me cuesta mucho todavía y me seguirá costando porque me siento muy insegura al hablar delante de la clase.
Así que estos meses atrás he estado estudiando duro, más que en toda mi vida!!! Al principio, como hacía tanto que no estudiaba, lo cogía con ganas, sé que vais a pensar que soy un bicho raro si digo que me gusta estudiar… desde luego que prefiero party tonight, lo que quiero decir es que estaba muy motivada por estar de nuevo en la universidad y tal.
Este primer semestre he tenido tres asignaturas: marketing, calidad e innovación. Marketing era totalmente nuevo para mí pero me ha gustado bastante, aunque hay que empollar mucho, muchas cosas de memoria, y es muy pesado estudiar cosas de memoria. Pero pienso que he aprendido mucho marketing y eso está bien.
De calidad e innovación me sonaba alguna cosilla, pero también me tuve que poner las pilas.
Innovación ha sido mi asignatura favorita con diferencia. Teníamos un examen a mitad de semestre que no tenía mucho peso para la nota final, era más peso psicológico, porque era el primer examen de la carrera. Estudié bastante porque si me salía mal sabía que me iba a desmoralizar bastante. Así que cuando vi el 30.75 sobre 33 puntos, me animó mucho.
Casualmente con la gente que me he juntado son realmente buenos, inteligentes y exigentes consigo mismos, quizás le den demasiada importancia a los resultados, hasta el punto de valorar a una persona según las notas que está sacando…
Pero bueno, hablando de innovación, no sólo me fue bien en el examen de mitad sino que en el final también y he sacado la máxima nota que se podía sacar, creo que en España sería un sobresaliente con matrícula de honor o algo así, no estoy muy segura…así que hoy cuando lo he sabido hasta me he recuperado un poco de la “gripe” o lo que sea que me ha cogido estos días, y que me tiene atada a la cama casi sin poder hacer nada
En fin, las otras dos asignaturas, no han sido tan brillantes ni mucho menos, así que no entraré en detalles, jeje.
Un abrazo, espero recuperar mi salud pronto, que llevo unos días pachuchilla, y volver a ser la misma de siempre.


