Desde hace unos días una nueva “ciclista” asalta las calles de Como. Estoy muy contenta con mi nuevo cacharro, a ver si algún día desempolvo la cámara y saco alguna foto, ya sabéis que soy muy perezosa para hacer fotos, de hecho, casi todas las que voy recopilando son de otra gente, tomadas por mí habrá un uno o un dos por ciento, en serio.
Como iba diciendo es una maravilla ir con la bici, y un peligro total. Me costó varios días atreverme a meterme por los carriles. En Italia el tráfico es caótico estos conductores van como locos. Al menos el casco de Como es prácticamente peatonal, y mucha gente va en bici. Las calles más periféricas son normales, y en comparación con otros sitios no hay mucho tráfico y aún no he visto formarse un atasco. Es una ventaja de no vivir en una gran ciudad.
Pero paso miedo en la carretera, voy con mil ojos y la ventaja es que si no me fío o me entran dudas, me paro me subo a la acera y soy un peatón más. Y si no pues a conducir a ratos por las aceras, porque aquí carril bici no hay ninguno.
También me entran dudas de dónde debería ponerme, si me pongo a la derecha los coches me pasan sin talento, y como quiera seguir recto y el coche gire, chocamos. Pero si me pongo en el medio y aquí estoy yo y no pasa nadie, los coches se impacientan y pitan… Echaré un ojo a un manual on line que he descubierto gracias a Txarli.
De todas formas, si todos cogiésemos la bici, como en China, todo iría mucho mejor. Ah! Y se trabaja incluso más que yendo al gimnasio.
Un besico.