Hola a todos!
Ya llevo unos diítas en Como y podemos decir que todo ha vuelto a la normalidad. La gente está llegando, las clases han comenzado, (y a mí no se que me pasa, pero he llegado tarde a todas clases…), vuelta a hablar en Inglés (con una fuerte pronunciación española eso sí), y algo de italiano.
Pero hoy quería hacer balance de mis vacaciones en España. Siendo sincera diré que me costó un poquito dejar Como, (y un bastante dejar España… también es cierto que me ha costado) y después de las alegrías de ver a familia y grupo de amigos al llegar a Zaragoza, pues echaba mucho de menos también a la gente en Italia. Afortunadamente no me volví antes de lo previsto ni nada por el estilo, porque aún quedaban muchas personas por ver y muchas cosas por llegar (excepto regalos de Reyes, porque no sé que ha pasado este año pero no me han traído ni carbón).
Una de las “pruebas a superar” en Zaragoza fue volver por casi tres semanas a casa de mis padres, creedme, cuando una ha estado previamente viviendo sola y, aún ahora compartiendo apartamento, teniendo la libertad de hacer lo que me da la gana, es algo que cuesta mucho.
Pero por otro lado, sus ventajas tiene, como abrir la puerta del frigorífico y ver que está lleno de cosas que te puedes comer (no solo las de un estante) y que no has tenido que ir a comprar nada de todo eso!
| Los primeros días fueron principalmente de descanso y recuperación de sueño perdido, pues las últimas semanas en Como habían sido muy intensas y llegué a España bastante agotada. . En general todos días han sido para reencontrarme con la gente charrar y charrar como decimos en Aragón, y ver cómo le va la vida a la gente que quiero y viceversa. Ha sido muy especial veros a todos, me he alegrado muchísimo! . Saltamos a nochevieja, este año me hacía especial ilusión celebrarla, hay que decir que he venido a España con ganas de fiestuqui, y el cotillón, y la noche entera cumplieron las expectativas. Las chicas nos preparamos unos gorros muy “cool”, (ver foto). |
|
.
Y los días empezaron a pasar cada vez más rápido, aunque el broche de oro a las vacaciones fue el viaje relámpago a Barcelona, no fue mucho tiempo pero bien aprovechado, en una ciudad a reventar de gente de compras, tiendas y coches y más coches. Me encanta Barcelona, pero la verdad es que después de los últimos meses aquí que es más pequeño y tan tranquilo, me impactaron los atascos, el pitido, el extrés…
Y esto a grandes brochas es lo que os cuento de mis vacaciones. Muchos días en España, no sé cuando volveré de nuevo para tanto tiempo, pero aún así me han quedado muchas cosas por hacer… el tiempo nunca da para todo.


