El invierno ha llegado a Como, llegó hace ya unos cuantos días, o semanas. Pero desde la semana pasada es más invierno que nunca porque ha empezado a nevar.

La gente me decía que no hacía frío en Como, y que nevar sólo nevada dos o tres veces al año. Y ya me extrañaba a mí, porque desde aquí mires donde mires puedes ver los alpes.

La semana pasada estuvo nevando prácticamente sin parar durante dos días, eran las primeras nieves. Y hoy de nuevo nevando. Hasta el punto de casi no poder volver a casa hace un rato. He estado cenando con unas amigas en una residencia y a la vuelta estaba todo cubierto de nieve. Y por supuesto es precioso ver todo tan nevado.

Ya estamos en diciembre… cómo pasa el tiempo. No se porqué hoy me he estado acordando de Madrid, de vacaciones allí, fines de semana allí, esperar que llegase el viernes, volver a Zaragoza el domingo por la noche. Echo de menos también Madrid, aunque no sé cuándo me pasaré por allí, ya no tengo tantas razones.

Así que esta canción de “La Oreja de Van Gogh” es la canción adecuada para hoy…

Puedes contar conmigo

Un café con sal-ganas de llorar.
Mi mundo empezando a temblar,
presiento que se acerca el final.
No quiero ganar-ahora eso qué más da.
Estoy cansada ya de inventar excusas que no saben andar.
Y sólo quedarán los buenos momentos de ayer que fueron de los dos.
Y hoy sólo quiero creer …

que recordarás las tardes de invierno por Madrid,
las noches enteras sin dormir.
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo.

Nunca hubo maldad-Sólo ingenuidad.
Pretendiendo hacernos creer que el mundo estaba a nuestros pies.
Cuando el sueño venga a por mí en silencio voy a construir
una vida a todo color donde vivamos juntos los dos.
Y sólo quedarán los buenos momentos de ayer que fueron de los dos.
Y hoy sólo quiero creer…

que recordarás las tardes de invierno por Madrid,
las noches enteras sin dormir.
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo para siempre.

Y no puedo evitar echarte de menos
mientras das la mano a mi tiempo y te vas.
Yo siento que quiero verte y verte y pienso
que recordarás las tardes de invierno por Madrid,
las noches enteras sin dormir.
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo.
Que recordarás las tardes de invierno por Madrid,
las noches enteras sin dormir.
La vida se pasa y yo me muero, me muero por ti.