Según lo que me habían dicho los que han organizado esto de las becas internacionales, debía de reservarme alojamiento para las primeras noches, tramitar el “codice fiscale” y el “permesso di soggiorno”, y luego entrar en el apartamento. Bueno, pues Donattela lo pasó por alto y desde la primera noche he podido disfrutar de mi apartamento, y èsto ha sido lo mejor de todo.

La sede de Como del Politecnico di Milano, tiene tres edificios, uno que es solo de oficinas está enfrente de mi casa, y los otros dos, donde se darán las clases, están a sólo unos pasos, así que estoy muy bien situada. El edificio de apartamentos me recuerda a los típicos que hay en la playa, muy básico y funcional y debe estar construido hace tan solo unos meses.

Mi nueva casita tiene dos dormitorios, uno de ellos, el mío, comunica con la cocina, y en el otro duermen mis dos compañeras, Liu Fang Fang y Luo Haili. En resumen, me puedo sentir bastante afortunada.

El día que llegué estaba todo totalmente vacío así que me tocó dormir sobre el colchón. Estos días he empezado a valorar una sabana o una manta o un simple tenedor, aunque esto último no tanto porque estoy comiendo con los palos que comen los chinos, porque un compañero Hao, me ha regalado unos para mí.

Después de recorrerme en vano Como en busca de algo para vestir mi cama, el sábado me fui a Milán de compras ;) . Miles y miles de tiendas de ropa, Italia està llena de tiendas de ropa, porque incluso en Como que es un sitio pequegno encuentras cosas de lo màs fashion. Pero nada, yo a lo mìo, a comprar menaje para la casa y productos de limpieza, nada de ropita ni complementos…

Con el problema del idioma hago lo que puedo, en la universidad hablo en inglés, con la gente de la calle en italiano y en las tiendas pues un poco de todo, tengo muchas ganas de coger el italiano por los cuernos y empezar a hablar como es debido.

Besicos desde el Polimi