Llegada a Como (parte III: el permeso de soggiorno)

Hoooola!!

Me salto cosas pendientes que quiero contar de èstos mis primeros dìas en Como, porque me quiero desahogar con una de las dificultades que estoy teniendo aquì en Italia.

Necesito registrarme como residente en la policía aquí en Como, pues bien, en mis papeles de información decía que tenìa que ir a una Questura en horario de magnana pero al llegar a la universidad me dijo el jueves la tutora que fuese el viernes de dos a cuatro. Va bene.

Después de pasearme por todas las dependencias policiales y hablar con tres policías o, mejor dicho, de intentar comunicarme, porque a alguno no le saques del italiano, veo una puerta con unos barrotes de hierro y un gran letrero que pone “inmigración” y me digo “cierto, ahora soy inmigrante, esta es mi puerta”. Va bene.

Pero estaba cerrada justamente ese día al mediodía y el cartel de “atención que va a estar cerrada” debían de haberlo colgado cinco minutos antes, porque el lunes por la magnana cuando se lo dije a la “tutora” me pone cara de póquer (“tutora” entre comillas, porque no me está ayudando nada, lo único que me dice es que me busque la vida, en un inglés muy “polite” eso sí.

El lunes al mediodía después de esperar hora y media en una cola o más bien en una maragna de gente agolpada delante de un mostrador, me atienden y me dicen que para lo mío el martes a las nueve de la magnana. No sè como explicaros la angustia que me da pegarme las horas agolpada en la puerta de la oficina de inmigración con gente de todas nacionalidades, gustos y colores para que te den un permiso de residencia.

Ademàs lleguè tarde a la primera leccion de italiano, pero bueno, eso es otra historia.

Hoy me he levantado a las siete de la magnana para volver a esa puerta. Al menos no voy sola, que esto lo sufren también un grupo de diez o quince chinos que van a estudiar conmigo, y cuyos nombres soy incapaz de acordarme, pero poco a poco.

Y què ha pasado, que nos han dicho que lo nuestro de dos a cuatro, que volvamos a las dos. De locos. Pues nada, desesperada de la vida a la una y media estaba allì plantada con mi pasaporte en mano y mis compagneras chinas (y poniendo cara de pena). La oficina es un asco, los que nos atienden no hacen mas que chillar y tratarte como si fueses una mierda, la gente después de estar horas en la cola llega cabreada, algunos lloran y otros chillan… un panorama.

Al final ha aparecido un italiano y empieza a rellenarme el papel en esto que dice “pero si eres espagnola!!, yo tuve una novia de Màlaga” y yo pensando, “que bien, espero que la cosa al menos acabase bien para ti que quiero que me atiendas y no volver màs por aquì”. Pero coge, rompe el impreso y dice, “tu no necesitas esto, esto es para tus amigas chinas, tu eres de la union europea”. Casi me echo a llorar, diciendo, por favor, me da igual si soy de la UE o no, necesito esto para que me acepten en la universidad, si no me lo pidieran para enrolarme no me pegaria aquì las horas…

Al final he conseguido hacer el dichoso papel, pero no me libro de volver a la oficina, tengo que ir el jueves a ver si me lo dan o no… ya os contarè.

Muchos besos desde Como.


Llegada a Como (parte II: Via Anzani)

Según lo que me habían dicho los que han organizado esto de las becas internacionales, debía de reservarme alojamiento para las primeras noches, tramitar el “codice fiscale” y el “permesso di soggiorno”, y luego entrar en el apartamento. Bueno, pues Donattela lo pasó por alto y desde la primera noche he podido disfrutar de mi apartamento, y èsto ha sido lo mejor de todo.

La sede de Como del Politecnico di Milano, tiene tres edificios, uno que es solo de oficinas está enfrente de mi casa, y los otros dos, donde se darán las clases, están a sólo unos pasos, así que estoy muy bien situada. El edificio de apartamentos me recuerda a los típicos que hay en la playa, muy básico y funcional y debe estar construido hace tan solo unos meses.

Mi nueva casita tiene dos dormitorios, uno de ellos, el mío, comunica con la cocina, y en el otro duermen mis dos compañeras, Liu Fang Fang y Luo Haili. En resumen, me puedo sentir bastante afortunada.

El día que llegué estaba todo totalmente vacío así que me tocó dormir sobre el colchón. Estos días he empezado a valorar una sabana o una manta o un simple tenedor, aunque esto último no tanto porque estoy comiendo con los palos que comen los chinos, porque un compañero Hao, me ha regalado unos para mí.

Después de recorrerme en vano Como en busca de algo para vestir mi cama, el sábado me fui a Milán de compras ;) . Miles y miles de tiendas de ropa, Italia està llena de tiendas de ropa, porque incluso en Como que es un sitio pequegno encuentras cosas de lo màs fashion. Pero nada, yo a lo mìo, a comprar menaje para la casa y productos de limpieza, nada de ropita ni complementos…

Con el problema del idioma hago lo que puedo, en la universidad hablo en inglés, con la gente de la calle en italiano y en las tiendas pues un poco de todo, tengo muchas ganas de coger el italiano por los cuernos y empezar a hablar como es debido.

Besicos desde el Polimi