Hola a todos!!

No sé cómo empezar a contaros todas las cosas que me han pasado estos primeros días en Como, pero todo está siendo muy divertido en resumen, esto me está pareciendo como un campo de trabajo internacional pero a lo grande, en el sentido de conocer gente muy distinta y el intercambio cultural. Por otro lado, para hacer tràmites burocràticos, Italia es lo peor. Pero vayamos por partes, y la primera es el viaje del jueves día 15.

En el aeropuerto de Zaragoza, antes de subirme al avión ya hice de las mías. Como no me apetecía pagar el exceso de equipaje, me mandaron al final de la cola de facturación de nuevo y saqué de la maleta algunas cosillas, entre ellas el saco de dormir y utensilios de cocina; que luego he echado bastante en falta por cierto… Es lo malo de viajar con una “low cost”, te sale muy muy barato el billete pero como te pases con el peso lo pagas bastante caro, en mi caso el límite de facturación está en 15kg… :- ( .

El viaje en avión fue divertido, todo fue tan rápido que llegamos con más de media hora de adelanto, ni me enteré. Conocí a un chico que se iba a trabajar a Milán durante unos meses y que, al igual que yo, no sabía nada de italiano, así que fuimos preparando unas frases básicas en el avión.

Una vez en Orio al Serio encontré enseguida la parada de autobús a Bergamo, pero no había forma de encontrar el sitio de venta de billetes. Después de preguntar cuatro veces en inglés, conseguí mi billete justo a tiempo y me bajé en la parada adecuada. En la estación de Bergamo tenía que coger un bus a Como, pero acabé comprando billetes de tren que, haciendo trasbordo en Seregno, me llevaron a Como San Giovanni.

Todo esta parrafada así contada parece muy fría, pero cuando vas tu sola, nadie te está esperando al llegar, llevas tres maletas, y no conoces absolutamente nada, es realmente emocionante, y más aún cuando descubres el sitio en el que vas a vivir durante dos años.

Por cierto, los italianos son realmente atentos. A título de ejemplo, un señor que me vendió una tarjeta de teléfonos dejó el kiosko y se vino a la cabina a enseñarme cómo llamar y me llamó al albergue en el que tenía reservadas las primeras noches.

El youth hostel no abría hasta las cuatro y yo llegué a como y el horario de la universidad era de dos a seis de la tarde, así que dejé el equipaje gordo en la estación y me fui atravesando Como entero hacia la Universidad.

No fue fácil encontrar el sitio, empezando con que no tenía una dirección concreta, ni ún “dirígete a tal oficina en tal sitio” ni nada, así que aventura total también, y haciendo uso del refrán “preguntando se llega a Roma…” un italiano que hacía funciones de bibliotecario o algo parecido me dejó en el despacho de Donatella, una secretaria del Polimi que nos ha dado la bienvenida a los que vivimos en Via Anzani.

Por cierto que Como es precioso, pero con tanto extrés aún no he tenido tiempo de disfrutar del lugar. Prometo contarlo en condiciones y poner fotos!