10 agosto 2005

Hola a todos!!

Voy a seguir contando historietas del campo de trabajo.

Otra de las cosas enriquecedoras de ir a un campo de trabajo es el intercambio cultural que esto supone, incluso diría que choque cultural. Con la gente que estamos de otros paises de Europa por supuesto hay alguna diferencia, pero con Hitomi y Jumpei, japonesa y japonés, realmente hay un contraste importante.

Yo estoy muy contenta de que hayan venido porque al margen de ser un encanto, han traído muchas cosas curiosas de su pais y de su cultura, como por ejemplo el arte de papiroflexia; por no hablar de los móviles (yo quiero a partir de ahora uno que mande mails desde cualquier parte del mundo) y de los traductores elecrónicos.

La verdad es que su inglés es limitado así como el mío, pero aun así la otra noche se sinceraron conmigo y me “pidieron permiso” (es una pasada lo educados que son) para hacerme alguna pregunta porque hay costumbres que son muy distintas y ellos no entienden el porqué de algunos de nuestros comportamientos.

Por poner un ejemplo, ahora que nos hemos sincerado Hitomi me ha confesado que cuando yo llegué y al chico espagnol le di dos besos como saludo, era la primera vez que veía algo asi (besarse en público) y pensó que habría algo entre nosotros, jeje.

Otro choque cultural, el biquini, por lo visto en Japon no son tan escotados…

11 agosto 2005

Ayer Riki y yo hicimos la típica sangria, que no fue tan típica xq utilizamos vino blanco y Rosado (no había tinto) y agnadimos una botellica de vodka nada menos. La fiestecilla estuvo genial. Por otro lado ya era hora porque una semana después de empezar no nos habíamos montado una fiesta en condiciones, mucho decir todos los días que “party tonight” pero luego o nos dormiamos o haciamos algo en plan light.

La cosa es que la sangria voló y nos bebimos todo el alcohol que nos quedaba, es decir, la segunda botella de vodka. Estuve bailando hip hop como hacia tiempo que no hacia, cuando esta magnana a las ocho (que se supone que tenemos que estar preparados xq los nignos son super puntuales) ha entrado el responsable para ver si nos levantabamos, he levantado la cabeza e iba todavia pedo… Asi que hoy no me he dejado ver demasiado con los nignos.

Mi inglés va de mal en peor, lo poco que sé lo mezclo con las cuatro palabritas que manejo en alemán, y el resultado es espantoso. Hecho de menos el poder expresarte a la perfección y transmitir las cosas en condiciones.

En Alemania todo parece estar ordenado y funcionar perfectamente, uno de los primeros días construimos una especie de cabagna de plástico o tienda de campagna gigante y utilizaron pitágoras para que no se les fuese ni un milimetro. Los nignos se portan bien y todo! Es increible pero no he visto todavía dos nignos pegándose y aquí hay cien por lo menos.

Besicos desde Boennigheim