9 agosto 2005
Hola a todos,
voy a seguir un poco con mis aventuras por alemania, bueno no es tanta aventura, la cosa está ya relajada. Aunque, según como se mire, porque el lunes empezó el Playscheme (una especie de campamento de día) y nuestros días tranquilos han quedado atrás.
Despues de un domingo por la tarde (nos levantamos al mediodía asi que el dia no dio mas de si) charlando con gente mayor que nos contaban su vida y milagros (o eso me imaginé xq el alemán se me escapaba) en una especie de casa-museo en el pueblecito, el lunes a las ocho de la magnana teníamos a unos cien nignos en nuestra “casa”.
Tengo muchas reflexiones que hacer después de la experiencia, pero una de ellas es la importancia del idioma.
Fue un pequegno fallo venir aqui sabiendo que no conocía el alemán, ahora me arrepiento. Los nignos son unos cielos, los miro y se me cae la baba al verlos, algunos esque son super graciosos. jeje hoy casi me parto en dos porque me han agarrado dos nignas cada una de un brazo diciendo “Sie ist meine”. En fin, a lo que voy es que es muy frustante no saber que es lo que te están diciendo o poderles responder cuando te preguntan cosas. Me da rabia ver sus caritas y como se exfuerzan en repetirme varias veces algo o hacer gestos, pero es que de donde no hay no se puede sacar…
Os iré contando, de momento muchos besos!


