Os recomiendo la lectura de esta reflexión sobre derechos de autor que he encontrado en la página del proyecto GNU, en pro del software libre, lanzado por FSF (The Free Software Foundation).
“Para Dan Halbert el camino a Tycho comenzó en la universidad, cuando Lissa Lenz le pidió prestado su ordenador. El de ella se había estropeado, y a menos que pudiese usar otro reprobaría su proyecto de fin de trimestre. No había nadie a quien se atreviera a pedírselo, excepto Dan.
Esto puso a Dan en un dilema. Tenía que ayudarle, pero si le prestaba su ordenador ella podría leer sus libros. Dejando de lado el riesgo de ir a la cárcel durante muchos años por dejar a otra persona leer sus libros, la simple idea le sorprendió al principio. Como a todo el mundo, se le había enseñado desde la escuela primaria que compartir libros era algo malo y desagradable, algo que sólo los piratas harían.[…]“
Creo que hace pensar en lo que se podría convertir la sociedad de la información, y creo también que se debe evitar por todos los medios,
un besico.


