“Se puede soñar, crear, diseñar y construir el lugar más maravilloso del mundo… mas para convertir este sueño en realidad se necesitan personas”
Esta frase tan bonita de Walt Disney me ayuda a introducir el tema de la importancia que tienen los recursos humanos en la empresa actual.
El mundo empresarial evoluciona constantemente, y las estrategias de las empresas deben saber adaptarse a lo que prima en cada momento. La competitividad actual hace que no sea suficiente una buena idea, léase buen producto, buen servicio o actividad. Hay que ir a la búsqueda de la “ventaja competitiva”, algo que de valor a la empresa y que la diferencie de sus competidores.
Aquí entran en juego factores intangibles, y uno muy importante es el valor de las personas, generado en una buena gestión de los recursos humanos.
El compromiso y el esfuerzo de los trabadores en la empresa actual es fundamental. La tendencia es hacer organizaciones más planas, del típico organigrama jerárquico en el que uno tiene unos cuantos superiores se tiende a una estructura más horizontal. No desaparecen los jefes, no hay que llegar a ese punto, pero se trabaja más en equipo y se les da poder a equipos multidisciplinares, por lo que disminuye la importancia de las posiciones jerárquicas.
Las mejores empresas invierten en capital humano, atraen y retienen a las personas más capacitadas, es decir, miman a sus trabajadores.
Hace unas semanas asistí a un Congreso de Participación y Mejora donde se expusieron muchas experiencias llevadas a cabo en empresas en las cuales se habían formado lo que se conoce como equipos o grupos de mejora, círculos de calidad, etc. Los ponentes eran los propios trabajadores, el rango jerárquico aquí no era importante, que contaban con ilusión su experiencia, cómo ante un problema de su trabajo o ante una idea feliz y brillante formaron un grupo de trabajo con muy buenos resultados y aportando importantes ventajas a la empresa. Ese potencial humano a veces es intangible en las empresas, pero si se sabe aprovechar aporta valor, y como consecuencia la “ventaja competitiva”.


